Y es que quería pensar que todo aquello que las decenas de correos electrónicos decían no eran sino un jeroglífico, o mejor aún, una broma o por qué no, un mal sueño. No entendía cómo de la nada la Comunidad de Madrid había decidido tomar todas aquellas medidas, dejando una agónica sanidad pública como consecuencia. ¿Por qué nadie nos había avisado? ¿Por qué tantas prisas?
¿Un euro por cada receta? Perfecto, si lo más que consumo es con suerte una caja de ibuprofenos al año; pero qué pasa con todos aquellos enfermos crónicos o polimedicados que pueden llegar a consumir 10 medicamentos distintos, que son los enfermos que precisamente hacen más uso del sistema sanitario.
¿Gestión privada de 6 hospitales que habían sido ignaugurados sucesivamente en años pasados y del 10% de centros de salud? Qué forma tan sútil de hablar de privatizaciones encubiertas. Ja. ¿Acaso negarán que aunque los pacientes no tengan que dar su tarjeta de crédito al llegar a urgencias no habrá una búsqueda de beneficios? ¿Para qué si no una empresa se va a hacer responsable de dirigir un hospital? ¿Son ahora hermanas de la caridad?

Irónico es que se tomara esta decisión sin tener en cuenta el carácter universitario de este hospital, pacto/trato/convenio(/el término idóneo) que no se puede romper así como así con la UAM.
Más irónico es que en una entrevista realizada por Onda Cero a Ignacio González éste dijera que pediatría no tenía hueco ya en este hospital. Lo siento, pero esto supera el porcentaje de similitud que era capaz de imaginar entre los genomas de simios y políticos. ¿Se es capaz hablar más conociendo tan poco un hospital?
¿Qué se habían tomado mis admirados políticos para que entre risa y risa se les pasara por la cabeza presentar todas estas medidas? ¿Por qué no consultaron a NADIE? ¿Por qué NINGÚN profesional sanitario tenía ni idea de lo que se estaba fraguando? ¿Cuántas mentiras más tendremos que escuchar?

¿Qué sentido pasa a tener ser médico si limitamos el acceso de la población a la sanidad, si lo convertimos en un vehículo económico? ¿Acaso un sin papeles es menos ser humano, menos vulnerable a la enfermedad, más resistente al dolor que yo? Un médico no crece sólo a base de los diagnósticos que realiza, sino también gracias a la relación humana que establece con el paciente, algo que no ha de ser nada menospreciado. ¿Dónde queda sino en el olvido el juramento hipocrático?
Actualización:
*El problema del Hospital la Princesa ha quedado resuelto. El hospital se compromete a elaborar guías para la atención al paciente anciano, pero no de forma monográfica. Se mantienen abiertas las urgencias, consultas externas y todas las especialidades y el servicio a pacientes de todas las edades.
*El Tribunal Constitucional avala la asistencia a los sin papeles.
A menos de 24h para la aprobación de los presupuestos ésta es la situación actual de la sanidad madrileña.
Y mientras tanto, la marea blanca seguirá saliendo a la calle...