sábado, 14 de junio de 2014

Infeliz

Infeliz, miserablemente infeliz. No había día que no se sintiera desgraciada por haber sido destinada a cumplir esa función. Y los dichosos humanos tenían la culpa de haberla condenado eternamente. En su pretensión por ser dioses comenzaron a desarrollar la tecnología, confiriéndole una cualidad de la cual  a ellos se los había privado el día de su creación. Había visto personas sonríentes, velas de cumpleaños apagarse, ojos anegados de lágrimas, amaneceres de luna, nacimiento de olas. Había visto todo lo que la codicia de sus propietarios había deseado. Recordaba a la perfección cada postura, cada tonalidad, cada detalle de lo que sus afortunados protagonistas habían vivido. 
Su castigo por haber intentado alcanzar el cielo debía ser semejante a la gravedad del pecado cometido: la inmutabilidad de las cosas quietas. Su existencia se limitaría a ver pasar los más bellos y trágicos instantes, sin poder sentir el calor de la llama, sin poder devolver esa sonrisa, sin poder consolar a esos ojos, sin poder conmoverse por la grandeza de los astros celestes...

domingo, 18 de mayo de 2014

Sobre otras historias

- ¡Fuego a discreción!
- Oh, mi capitán, nos han dado los piratas del mar de las Chuches- decía Nico al tiempo que se recolocaba   el  sombrero de marinero hecho con unas páginas de periódico.
- Saca todos los cañones, Nico; acabaremos con ellos. ¡¡¡ Las piruletas han de ser nuestras!!!
- Un momento, Alfredo, me acabo de dar cuenta que se nos han olvidado los cubos en la cocina.
- Eres tonto. Te mandé que los cogieras. ¿¡Qué es una guerra sin cañones!? No te puedo dejar hacer nada solo.  Ahora encima tenemos que desmontar el galeón.

Nicolás se dispuso a mover con cuidado una de las almohadas que se apoyaban en las patas de las sillas, pues era por ahí por donde además de encontrar salida al mundo real del cuarto de estar, era por donde sus letales bombas se abrían paso hacia el barco pirata. Su diminuto cuerpecito le permitía moverse ágilmente entre las patas de las sillas. Por contra, el abigarrado cuerpo de su hermano mayor, Alfredo, solo tenía capacidad para movimientos groseros que acabarían tirando al suelo las almohadas que conformaban las paredes de su antiguo galeón de madera de roble.
A los pocos minutos regresaba Nicolás casi sin poder abarcar con los brazos los tres cubos que su capitán le había ordenado traer. Con lo sencillo que hubiera sido cogerlos del asa...

- Ya está. Prendamos fuego a la pólvora. El pirata Sinpatapalo merece morir. ¡¡¡AHHHHH!!!- gritó Nicolás.
- No grites, enano, que nos va a oír mamá y nos va a regañar como siempre-. Y es que los dos hermanos solían jugar bajo la mesa redonda del salón cuando su madre no les vigilaba y crear sus propios mundos imaginarios donde eran marineros, esquimales, hombres que vivían en lo alto de los árboles de la selva.
-  ¡No soy pequeño! Y tú, si tan grande eres, ¿por qué estamos disparando bombas que harán que las piruletas se deshagan en el fondo del mar?


(Inspiración tomada de la antología de Historias de una mesa del blog Seis Segundos)

domingo, 20 de abril de 2014

Quince minutos

Querido desconocido que estás al otro lado de mis ojos. Gracias por estar ahí, por sorprenderme y aparecer en los momentos menos pensados, gracias por hacerme olvidar que el mundo está lleno de pequeños rotos, por recordarme que la bondad sigue existiendo.

Tal vez no tengas un trabajo bien remunerado, que tengas que trabajar cuando los demás están divirtiéndose o durmiendo, que te encargues de limpiar la basura de aquellos que deciden  ensuciar nuestra vida, y que estés a miles de kilómetros de tu familia. Tal vez anoche pensé por un momento que fueras un sueño intempestivo durante el crepúsculo, pero me hiciste despertar y ver que eras real. Te acercaste a mí con sigilo y con una sonrisa como forma de presentación me preguntaste por cómo me encontraba, si estaba muy cansada, si era feliz, si venía de trabajar...

No está muy de moda en la capital española hablar con el compañero de asiento del bus al que solo terminas conociendo de reojo, a aquel que ves reflejado en los cristales del metro, o a aquel que sale corriendo mirando la pantalla de su smartphone. Eso de hablar con los trabajadores de la limpieza debe de formar parte del siglo pasado. Pero tuviste el atrevimiento de hacerlo y de conseguir transformar una fría estación de autobuses en un sitio algo más cálido y confortable. Porque además me dejaste refugiarme del frio cuando pudiste haber elegido la opción de cerrar las puertas automáticas hasta el día siguiente.

A ti, limpiador del intercambiador de Pza.Castilla
que ayer a las 3 de la madrugada conseguiste iluminar algo la noche, van dirigidas estas palabras.

miércoles, 9 de abril de 2014

Volver a caminar

Volver a la luz, intentar asomarse por el hueco de la puerta entreabierta y retroceder. No sé muy bien cómo explicar la reaparición por la blogosfera, para ello supongo que debería de encontrar la razón de la desaparición. O tal vez, simplemente, me niegue a plasmarla. Siento que la ficción difícilmente puede superar la realidad. Trato de encontrar un nuevo camino y me pregunto si el camino es este que estuvo siempre esperándome aquí.

sábado, 25 de mayo de 2013

¡Enrédate!

 
Este blog no trata sobre libros, ni sobre publicidad, pero sí que aborda sensaciones y emociones, sobre la marca que las cosas menos pensadas te pueden dejar. Os seré sincera. Hace unos años, me sonaba a chiste o exageración el que una conocida tuviera la intención de escribir un libro. Me sonaba a que Lourdes T. Castillo, una de las protragonistas de esta entrada, sería una mera aficionada a la escritura. Meses más tarde y en plena crisis, tras la negativa por parte de algunas editoriales a la publicación de "Gálora. Ojos de fuego"; esta madrileña de 26 años decidió seguir el camino de la autopublicación para hacerse un hueco en el sector literario. Era lo que desde los 5 años llevaba persiguiendo, y al igual que para Gálora, rendirse no era una opción. Gracias a las redes sociales, su blog y conocidos, consiguió vender unos cientos de ejemplares. Fue en ese momento, hace un año, cuando el libro cayó en mis manos.

Había oído que el libro trataba de fantasía, el último libro que había leído de fantasía había sido en mi adolescencia con Harry Potter. ¿Se parecería a los eternos libros con decenas de páginas vacías de la saga de Juego de Tronos? ¿O sería tan empalagoso como algunas de las odiosas novelas repletas de romances amorosos? Mirando algo de soslayo a la novela comencé a leerla, y entonces la enredadera me atrapó.

Ya no recuerdo cómo eran sus primeras líneas o cómo empezaba pero sí recuerdo la explosión de sensaciones que emanaban de sus páginas. Sentía que me teletransportaba a un mundo de donde ni yo quería escapar. La mezcla de pieles azules y falaxianos, del árido desierto, las oscuras profundidades del mar y las inalcanzables soleadas copas de los árboles con sus carnosos frutos; la dureza indescriptible de algunas de sus especies en contraste con la amabilidad de otras. Estaba soñando despierta o en su defecto descubriendo las nuevas maravillas del mundo.

¿Volvería Gálora, heredera de Antel, a casa? ¿Qué papel tenían las enredaderas de la cabeza de Gálora? ¿Qué iba a pasar con el mal plasmado en Barlan? ¿Cuál era el nexo en común de las dos historias que transcurrían en diferentes épocas históricas? ¿Cómo había hecho esta escritora para que el bien y mal encajaran a la perfección hasta conseguir música con ellos? ¿Cómo había podido concebir una historia de esa belleza inaudita? ¿Qué magia tenían esas páginas para haberme hechizado de esa forma?
En apenas unos días acabé devorando el libro.

Así pues, el universo no debería de tardar en entrar en razón, y el 26 de abril de 2012 Lourdes publicaba en su blog que la editorial de Alberto Santos iba a ser la culpable de enredar a un mayor círculo de lectores, de que estos empezaran a adquirir su peculiar lenguaje donde los años son anillos y las palabras malsonantes se convierten en un '¡que te pudras, moho!'

A unos días de salir a la venta, os puedo contar que Lourdes estará firmando "Gálora. Ojos de Fuego"en la Feria del Libro de Madrid en la caseta 265 los días 1, 2, 8, 9, 15 y 16 de junio (horario aun por confirmar).

Si no tienes miedo de caer en la tentación, aquí te dejo los  dos primeros capítulos del libro (pínchame).

SINOPSIS:
Los habitantes del misterioso mundo de Círax viven en las copas de inmensos árboles, a cientos de metros del enigmático y peligroso mar de Kestrea. En Fálax, la ciudad del Triángulo de Antel, una antigua oscuridad nacida del Mal espera liberarse y hacerse con el poder. Para lograrlo, consigue adentrarse en el cuerpo de Gálora, la falaxiana destinada a convertirse en la única maga del mundo.
El día que estalla la guerra civil en Círax, Gálora, ya trasformada en maga, es exiliada y enviada por su maestra al Continente, un lugar misterioso y desconocido donde han ido pocos falaxianos. En esa tierra lejana, dos razas, mágodes y nepterianos, libran una guerra ancestral, y en medio de la contienda, Gálora inicia una búsqueda que le permita encontrar la forma de regresar a su mundo.
Pero conocerá a un hombre con el que sentirá una inexplicable conexión: Barlan el Maldito, rey del desierto rojo y soberano de los mágodes, que querrá dominarla para hacerse con el poder que ella esconde en su interior. Lo que ninguno podrá imaginar es que la atracción que los une les hará olvidarse de todas las guerras, del pasado y de sus respectivos mundos, y su amor será inesperado. Imposible. Mágico. Porque el amor puede no tener límite, y no hay nada más peligroso que el amor entre dos personas que representan la muerte.
Una novela mágica de amor y oscuridad

jueves, 20 de diciembre de 2012

2 de noviembre (Parte I)

Es irónico pensar que con un chasquido de dedos todos tus esquemas vitales puedan cambiar, que aquello por lo que llevas luchando durante 5 años pueda desaparecer. Lo que en un principio la tarde del 1 de noviembre iba a ser una tarde tranquila, se convirtió en un delirium vivido; en el que los gritos quedaban rasgados en el interior de mi garganta, condenados a desaparecer entre un tumulto de tensión. Tensión cuya única forma de disiparse era escapando al control de lo consciente, desvaneciendo.

Y es que quería pensar que todo aquello que las decenas de correos electrónicos decían no eran sino un jeroglífico, o mejor aún, una broma o por qué no, un mal sueño. No entendía cómo de la nada la Comunidad de Madrid había decidido tomar todas aquellas medidas, dejando una agónica sanidad pública como consecuencia. ¿Por qué nadie nos había avisado? ¿Por qué tantas prisas?

A la mañana siguiente, un ebulleante Hospital la Princesa esperaba al Dr.Burgueño, Director General de Hospitales de la Consejería de Sanidad. A los estudiantes se les pedía que desaparecieran de los pasillos, porque si no, a dicho individuo podría ser que le flaquearan las piernas. Y mejor que no perdiera la consciencia en ese hospital al que había sentenciado a muerte. Atónita me quedé al oír que tras haber estado dando una vueltas alrededor del hospital con su coche(tal vez con guardaespaldas y cristales blindados por si desde las ventanas las enfermeras osaban disparar inyecciones de adrenalina).

¿Un euro por cada receta? Perfecto, si lo más que consumo es con suerte una caja de ibuprofenos al año; pero qué pasa con todos aquellos enfermos crónicos o polimedicados que pueden llegar a consumir 10 medicamentos distintos, que son los enfermos que precisamente hacen más uso del sistema sanitario.

¿Gestión privada de 6 hospitales que habían sido ignaugurados sucesivamente en años pasados y del 10% de centros de salud? Qué forma tan sútil de hablar de privatizaciones encubiertas. Ja. ¿Acaso negarán que aunque los pacientes no tengan que dar su tarjeta de crédito al llegar a urgencias no habrá una búsqueda de beneficios? ¿Para qué si no una empresa se va a hacer responsable de dirigir un hospital? ¿Son ahora hermanas de la caridad?

¿Transformación del Hospital La Princesa en un "centro altamente especializado para el paciente anciano"?  ¿Querrás decir geriátrico? Es gracioso eso de altamente especializado. Al parecer la Comunidad de Madrid estaba buscando un futuro mejor para el hospital. Aunque se les pasó por alto preguntar a sus especialistas, pues queda bien demostrado lo altamente especializado que está este hospital. Por otra parte, al contrario que sucede con el niño, la patología del anciano no es diferente al de un adulto de mediana edad. No tiene sentido. Si no me creéis, preguntad a las sociedades de geriatría.

Irónico es que se tomara esta decisión sin tener en cuenta el carácter universitario de este hospital, pacto/trato/convenio(/el término idóneo) que no se puede romper así como así con la UAM.

Más irónico es que en una entrevista realizada por Onda Cero a Ignacio González éste dijera que pediatría no tenía hueco ya en este hospital. Lo siento, pero esto supera el porcentaje de similitud que era capaz de imaginar entre los genomas de simios y políticos. ¿Se es capaz hablar más conociendo tan poco un hospital?

¿Qué se habían tomado mis admirados políticos para que entre risa y risa se les pasara por la cabeza presentar todas estas medidas? ¿Por qué no consultaron a NADIE? ¿Por qué NINGÚN profesional sanitario tenía ni idea de lo que se estaba fraguando? ¿Cuántas mentiras más tendremos que escuchar?

Archiconocido es por todos nosotoros que tenemos uno de los mejores modelos de sanidad a nivel mundial. Como estudiante que soy creo que el permitir el acceso de toda la población a una sanidad pública es uno de los motores de su avance. La medicina, los médicos y profesionales sanitarios avanzan gracias al contacto con los pacientes. Por ello, en España por ejemplo, la mortalidad de los ictus es del 3%, cifra que en el resto de Europa se supera, llegando hasta el 20%. Se crean nuevas y mejores herramientas y guías, se ofertan mejores tratamientos; pero además, se conocen mejor las enfermedades de los pacientes. ¿De qué me sirve leer en los libros que el edema en esclavina es típico del síndrome de vena cava superior si en mi vida lo he visto? Pues bien (basado en hechos reales), no supe reconocerlo hasta que no hubo un diagnóstico de certeza de por medio.

¿Qué sentido pasa a tener ser médico si limitamos el acceso de la población a la sanidad, si lo convertimos en un vehículo económico? ¿Acaso un sin papeles es menos ser humano, menos vulnerable a la enfermedad, más resistente al dolor que yo? Un médico no crece sólo a base de los diagnósticos que realiza, sino también gracias a la relación humana que establece con el paciente, algo que no ha de ser nada menospreciado. ¿Dónde queda sino en el olvido el juramento hipocrático?

Actualización:
*El problema del Hospital la Princesa ha quedado resuelto. El hospital se compromete a elaborar guías para la atención al paciente anciano, pero no de forma monográfica. Se mantienen abiertas las urgencias, consultas externas y todas las especialidades y el servicio a pacientes de todas las edades.
*El Tribunal Constitucional avala la asistencia a los sin papeles.

A menos de 24h para la aprobación de los presupuestos ésta es la situación actual de la sanidad madrileña.

Y mientras tanto, la marea blanca seguirá saliendo a la calle...



lunes, 17 de diciembre de 2012

To be continued

Este blog no ha muerto, ni se le ha pasado por las teclas dejar de dar más y más vueltas de tuerca. Está deseando volver a estar activo. ¡Hasta pronto!
P.D. Siento esta "grandiosa" entrada. No faltará una suculenta entrada cuando finalice este martirio. Os lo prometo.