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miércoles, 27 de junio de 2012

Guardianes de almas


Trato de recordar el día en el que desde las nubes caíste del cielo desprovisto de alas. Rebusco en los archivos de  mi memoria, pero no encuentro reminiscencia alguna sobre la caída. ¿Es que acaso siempre has estado aquí? ¿Qué pecado has podido cometer para que el cielo te cerrara sus puertas? Tampoco vistes de blanco, ¿quién eres, mi peculiar querubín terrenal? ¿El quinto ángel que guarda mi cama?

miércoles, 20 de junio de 2012

Culpables. La eterna discusión.


Si eres mujer, ¿nunca has sentido que tu pareja o un amigo no te escuchaba o que no se ponía en tu lugar? Si eres hombre, ¿alguna vez has pensado que las mujeres son muy complicadas de entender o que su capacidad de utilizar un mapa es nula? ¿De dónde proviene el sexto sentido del que se suele hablar?

¿Sabías que los hombres tienen más predisposición a la dislexia, déficit de atención, autismo y esquizofrenia? ¿A que no te parece extraño que las mujeres, por el contrario, sean más proclives a la ansiedad, histeria o trastornos depresivos?

Como sin ell@s no se podría vivir, he aquí respuesta a algunas de las preguntas que durante años te has hecho sin poder comprender por qué el otro sexo es tan “raro”; preguntas a las que la comunidad científica lleva décadas intentando resolver. Para ello, han utilizado técnicas de imagen tales como la resonancia magnética (RM) o técnicas de estudio del metabolismo cerebral como la tomografía de emisión de positrones (PET).
¿Cuáles son las claves para no acabar desesperándose con ell@s?

sábado, 22 de agosto de 2009

Sobre una varita...


Perdónenme, pero el otro día olvidé escribir. Olvidé escribir los resquicios a tu adiós, que lenta e inevitablemente se iba evaporando. Hubiera deseado poder congelar las microscópicas gotitas de recuerdo que aún levitaban en el ambiente, que misteriosamente aquel mago había hecho desaparecer. Tal vez fuera posible hacerlas aparecer, pero para ello necesitaba aprender aquel truco, que sólo algunos afortunados conocían. Cuánto desearía ser la mano que delicadamente agitaba esa varita, para con unos simples y acompasados toquecitos poder restablecer la escritura turbulenta que ahora me acompañaba y así devolver el trazo de aquellas huellas que nunca debieron ser olvidadas.